Preguntas que los padres se hacen!
¿Ayuda con los gases y los cólicos, o solo con los atragantamientos?
¿Ayuda con los gases y los cólicos, o solo con los atragantamientos?
Con las dos cosas, y por el mismo motivo: aire.
La válvula está en la base, no en la tetina, así que separa el aire de la leche antes de que llegue a la boca. Y los microorificios hacen que la leche salga constante en vez de a bocanadas.
Menos aire tragado = menos gases y menos regurgitación.
Ahora, sinceros: el cólico tiene varias causas y ningún biberón las arregla todas. Este ataca la que sí depende del biberón.
¿Cristal con un bebé? ¿No es peligroso?
¿Cristal con un bebé? ¿No es peligroso?
Es vidrio borosilicato, el de material de laboratorio: aguanta el cambio brusco de temperatura sin agrietarse.
Y los primeros meses el biberón lo sujetas tú, no el bebé.
A cambio: un estudio del Trinity College de Dublín (Nature Food, 2020) midió que los biberones de plástico liberan hasta 16,2 millones de micropartículas por litro de leche preparada. En cristal, eso no pasa.
El cristal no es el precio a pagar. Es el motivo.
¿Esto tiene algún fundamento real o es solo marketing?
¿Esto tiene algún fundamento real o es solo marketing?
El principio es sencillo y está comprobado: mantener la cabeza del bebé por encima del estómago después de las tomas es exactamente lo que recomiendan los pediatras, y es algo que compruebas que funciona cada vez que sostienes a tu bebé en posición vertical.
Mi bebé toma pecho. ¿Va a rechazarlo después?
Mi bebé toma pecho. ¿Va a rechazarlo después?
Es el miedo que más nos escriben.
La tetina es ultrablanda, con forma de pecho y base ancha, para que el agarre se parezca lo máximo posible. Y por eso el flujo más lento existe: para que mamar del biberón le cueste un esfuerzo parecido y no le salga «gratis».
Consejo que funciona: introdúcelo entre las 3 y 4 semanas, y que se lo dé otra persona mientras tú no estás en la habitación. Los bebés huelen a su madre.
¿Y si a mi bebé tampoco le gusta?
¿Y si a mi bebé tampoco le gusta?
Pruébalo con tu bebé. Si a los 100 días no lo acepta, escríbenos y te devolvemos el dinero — aunque lo hayáis usado y lavado. Nos quedamos nosotros con el riesgo, no vosotros.
¿Cómo lo limpio?
¿Cómo lo limpio?
Cuello ancho: cabe la mano y el cepillo entero, sin recovecos donde se quede leche.
Pocas piezas, se desmonta en segundos y va al lavavajillas.
El cristal no se raya ni retiene olores: el biberón número cincuenta huele igual que el primero.
La diferencia está en la base
Casi todos los biberones esconden la válvula en la tetina: el aire entra por donde sale la leche. Aquí está en la base, lejos de la boca, y la leche sale por varios microorificios. Caudal constante, sin bocanadas.
Lo que ven los padres
Valoraciones reales de familias que ya usan el biberón Lunaris en el día a día.
Después de cambiar a Lunaris™
92%
Menciona que su bebé lo aceptó cuando había rechazado otros biberones.
89%
Dijeron que su bebé se calmaba más rápido después de las tomas.
96%
Se lo recomendaría a otro padre.
Basado en las opiniones de clientes verificados de Lunaris™. Los resultados individuales pueden variar; consulte las reseñas a continuación.
Pruébalo durante 100 noches sin riesgo.
El reflujo y los cólicos se manifiestan de forma diferente en cada bebé, así que prueba RestNest™ durante 100 noches. Si no es lo que busca tu familia, contáctanos para obtener un reembolso completo.


